“Cuando se hace bien, Pilates no puede hacer que te duela la espalda”

El método Pilates esta recomendado para todo tipo de personas, tanto para personas que su primer contacto con la actividad física es el Pilates, como personas sumamente entrenadas que practican otro tipo de deportes y que han descubierto las ventajas que proporcionan los ejercicios de Pilates como complemento y como método para prevenir todo tipo de lesiones.

Además, la condición de enfermo en la mayoría de los casos, no es un limitante a la hora de practicar Pilates, mediante una correcta asistencia personalizada y la certificación correcta de los instructores de Pilates, en Pilates Training Center todos los instructores son certificados por la “Pilates Method Alliance”, Pilates puede ser una práctica muy beneficiosa para tratar lesiones, de hecho en los inicios de Pilates este era su enfoque.

En Pilates Training Center impartimos desde clases individualizadas a grupos reducidos para enfocar la atención en cada uno de nuestros alumnos, de este modo, podemos evitar uno de las mayores quejas que se producen a la hora de empezar a hacer Pilates, el dolor de espalda, pero, ¿por qué se produce?.

La primera causa por la que se suele producir este tipo de dolores es porque tu instructor no es bueno y esta generando situaciones que producen este tipo de dolencias.

  • No se realiza una correcta programación de los ejercicios

El perfecto conocimiento del cuerpo humano, músculos, articulaciones…, es un requisito indispensable para un buen instructor de Pilates, además, de realizar Pilates en grupos reducidos donde se pueda individualizar el programa que estas realizando.

La falta de conocimientos y una mala programación de las clases puede generar problemas de sobrecargas e incluso lesiones, si por ejemplo, durante una clase estamos realizando ejercicios para el fortalecimiento de los lumbares, esto se debe de programar con un programa igual de efectivo para nuestra zona abdominal, si no es así, se pueden producir desequilibrios musculares que deriven en una posterior lesión.

  • Posturas mal ejecutadas en las máquinas de Pilates

Al realizar Pilates en máquina la técnica de realización de los ejercicios es vital. Una mala postura puede llevarnos a que en vez de hacer dorsales hagamos lumbares, por ejemplo en la máquina de dorsales con polea alta si nos sujetamos correctamente los pies con la barra pequeña o con las gomas en vez de tirar hacia abajo solo con las dorsales nos ayudaremos con las lumbares, al estar esta estirada y en tensión. Provocando posteriormente dolor en la zona baja de la espalda.

  • Un calentamiento insuficiente o mal ejecutado

Hay que prestar mucha atención a la fase de calentamiento, realizar ejercicios sin la correcta temperatura y actitud corporal puede ser un fallo que paguemos caro.

Aunque las posturas y programación posterior de la clase sea la correcta, un mal calentamiento puede generar micro-roturas que con el tiempo generan un dolor agudo de la zona de la espalda.

  • ¡Estas haciendo ejercicios que no son de tu nivel, te falta flexibilidad!

Pilates es una de las prácticas que más atención y valor concede a la flexibilidad, una musculatura fuerte y bien tonificada tiene la misma importancia que una articulación flexible con un rango de acción amplio. Muchos de los ejercicios que tiene un nivel medio o avanzado requieren tanto de fuerza como de flexibilidad, normalmente la gente concede más importancia a la fuerza muscular y si tiene un desarrollo de esta, puede creerse capaz de realizar ejercicios que no están a su nivel precisamente por la falta de flexibilidad de la que dispone, es trabajo del instructor saber catalogar perfectamente esta carencia para que en la realizan de los ejercicios no se sobrecargue la zona lumbar por la falta de flexibilidad y posteriormente se produzca el temido dolor de espalda.

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